A lo largo del Qhapaq Ñan

I. DESCUBRIENDO EL INCA

          Des­de mis más remo­tos recuer­dos, siem­pre me fasci­naron las civ­i­liza­ciones pre­colom­bi­nas, y en par­tic­u­lar la de los incas.

          Entonces no tenía con­scien­cia de que se trata­ba de la civ­i­lización más emblemáti­ca de la his­to­ria de Améri­ca Lati­na, a pesar de la brevedad de su res­p­lan­dor (des­de el prin­ci­pio del siglo XIII has­ta la lle­ga­da de los guer­reros del gen­er­al Pizarro en 1532).

          Ado­les­cente soña­ba con las oril­las del lago Tit­i­ca­ca, sitio donde leyen­das y relatos se acuer­dan para situ­ar el ori­gen de la civ­i­lización inca; con la entonces cap­i­tal Cuz­co, el “ombli­go del mun­do”, y el valle sagra­do donde se hal­la la famosa ciu­dad del Machu Pic­chu.

          Sólo años más tarde, cuan­do des­cubrí de ver­dad el Puente del Inca, puente nat­ur­al sobre el río Las cuevas, en la car­retera que une la ciu­dad de Men­doza a la fron­tera con Chile, volví a intere­sarme en la civ­i­lización inca así como en su impor­tan­cia en Argenti­na, tan lejos de su cuña orig­i­nal.

          La pres­en­cia de los incas en la Argenti­na la cer­ti­f­i­can los ves­ti­gios de vías y estruc­turas que quedan del reino de Pacha­cutec, y que cono­ce­mos bajo el nom­bre de Qha­paq Ñan, o sea “Car­retera real” en idioma quechua, una red que per­mitía via­jar ráp­i­da­mente des­de el norte has­ta el sur del impe­rio.

          Esta car­retera de más de 6000 kilómet­ros unía la cap­i­tal Cuz­co con la ciu­dad de Pas­to en Colom­bia hacia el norte, y con el piede­monte andi­no del Aconcagua en su parte sur, cruzan­do Ecuador, Perú y Bolivia. Este “Camino may­or andi­no” lo com­pleta­ba una amplia red segun­daria de 40 000 kilómet­ros uti­lizan­do las infraestruc­turas pre incaicas exis­tentes de cada lado de los Andes, has­ta San­ti­a­go de Chile en su parte oeste.

          Esta red de car­reteras pavi­men­ta­da, con escaleras tal­ladas en la roca mis­ma, puentes sus­pendi­dos cruzan­do valles enca­jon­a­dos y mese­tas desier­tas, la may­oría hal­lán­dose entre 3000 y 5000 met­ros de alti­tud, unía los cen­tros admin­is­tra­tivos de las zonas donde vivían los pueb­los someti­dos por los incas, las zonas agrí­co­las y min­eras así como var­ios tem­p­los. Un sis­tema de “chasqui wasi” (posadas), “pukara” (for­ti­fi­ca­ciones) y “tam­bo” (taber­nas) com­pleta­ba ese con­jun­to con el cual el Inca podía con­tro­lar todo el Impe­rio. La uti­liz­a­ban los “chaquis”, servi­dores del Inca, encar­ga­dos de trans­portar el correo ofi­cial has­ta los límites de su ter­ri­to­rio.

          Se con­sid­era que Diego de Alma­gro, el con­quis­ta­dor del Perú, fue el primero en recor­rer el “Camino del Inca”, cuan­do se fue a explo­rar y con­quis­tar ter­ri­to­rios más al sur, en 1535, en lo que volvería Argenti­na años más tarde; la cróni­ca del via­je de ese con­quis­ta­dor, con­tem­porá­neo de la cul­mi­nación de la pres­en­cia inca en Argenti­na, con­sti­tuye un pre­cioso tes­ti­mo­nio todavía con­sid­er­a­do por los his­to­ri­adores.

          Más allá de las fron­teras mod­er­nas, el Qha­paq Ñan rep­re­sen­ta un vín­cu­lo entre las varias cul­turas and­i­nas. Por lo que los gob­ier­nos de los 6 país­es intere­sa­dos en el tema lograron en 2014 la inclusión del Qha­paq Ñan en la lista del pat­ri­mo­nio mundi­al de la UNESCO.

Mapa del Qha­paq Nan

II. CAMINANDO POR EL QHAPAQ ÑAN

          El Qha­paq Ñan cruza siete provin­cias argenti­nas: Jujuy, Salta, Tucumán, Cata­mar­ca, La Rio­ja, San Juan y Men­doza. Ese camino ya existía des­de 2000 años cuan­do los incas lo “mod­ern­izaron”. La UNESCO incluyó en su lista 13 tramos del camino, o sea unos 120 kilómet­ros a lo largo de los cuales se pueden encon­trar 32 sitios arque­ológi­cos.

          Par­tien­do des­de la fron­tera de Bolivia, vemos que el Qha­paq Ñan cruza la provin­cia de Jujuy por la Que­bra­da de Humahua­ca. El pueblo de Tilcara, con su for­t­aleza (pucará), fue fun­da­do por los indios tilcaras. Con­sti­tuye una per­fec­ta ilus­tración de cómo los incas aprovecharon las infraestruc­turas exis­tentes para hac­er del pueblo una ciu­dad de suma impor­tan­cia.

          Avan­zan­do hacia el sur los incas cruzaron lo que se lla­ma hoy la provin­cia de Salta has­ta el pueblo de Cafay­ate, pasan­do por el puer­to Abra del Acay, el más alto del Qha­paq Ñan, de 4895 met­ros de altura, y bajan­do has­ta los valles Calchaquies. Ese puer­to situ­a­do sobre la Ruta 40 sigue todavía uno de los más altos del mun­do, con excep­ción de unos puer­tos asiáti­cos.

          A lo largo de ese trayec­to podemos encon­trar tam­bién – esta lista no pre­tende a la exhaus­tivi­dad – las ruinas de Tastil, el sitio de Graneros de la Poma, o el del Potrero de Payo­gas­ta. Cer­ca de Cachi, el sitio arque­ológi­co de La Paya pre­sen­ta ves­ti­gios de una impor­tante ciu­dad inca, sede del poder impe­r­i­al rep­re­sen­ta­do por un fun­cionario de alto ran­go, “El Inca Cura­ca”.

          En Salta, se dice del MAAM (Museo de arque­ología de alta mon­taña) que es el mejor museo de Argenti­na en lo que se refiere a la cul­tura inca. Allí se pueden ver momias de niños sac­ri­fi­ca­dos sigu­ien­do los rit­uales incas, y des­cu­bier­tas en 1999 en las cer­canías del Pico Llul­lail­la­co, un vol­cán cul­mi­nan­do a 6739 de altura, el san­tu­ario sagra­do más alto del impe­rio inca.

          El Qha­paq Ñan lle­ga has­ta la ciu­dad sagra­da de Quilmes en la provin­cia de Tucumán. Los indios Quilmes sobre­vivieron a la con­viven­cia con los incas, pero fueron der­ro­ta­dos por los con­quis­ta­dores españoles. Des­de 2007 ese sitio quedará para nosotros un “ren­dez-vous man­qué”, una ocasión de des­cubrir­lo per­di­da por una huel­ga de los indios Quilmes que reclam­a­ban la gestión propia del sitio. Un con­flic­to que empezó en 1977. En la época las autori­dades provin­ciales expropi­aron a los miem­bros de la comu­nidad y luego en 1992 con­cedieron el sitio a un hom­bre de nego­cio, para un peri­o­do de 10 años. Luego los Quilmes fueron a juicio para impedir la prór­ro­ga de esta con­ce­sión. Ganaron, pero tuvieron que blo­quear la entra­da al sitio para obten­er por fin el dere­cho a ges­tionarlo ellos mis­mos. Aho­ra se puede vis­i­tar lo que se lla­ma des­de esa vic­to­ria india “El com­ple­jo de las ruinas de Quilmes”.

Entra­da del sitio de Quilmes – Día de protes­ta

          Otro sitio inca notable en la provin­cia de Tucumán es la Ciu­da­di­ta, tam­bién lla­ma­da Ciu­dad vie­ja, situ­a­da en el par­que nacional Acon­qui­ja, a unos 4400 met­ros de altura.

          Más allá entramos en la provin­cia de Cata­mar­ca para recor­rer un tro­zo de 1 kilómetro sobre el Qha­paq Ñan, entre el Pucará de Acon­qui­ja y el sitio arque­ológi­co de El Bajo, lo cual tam­bién entra en la lista de la UNESCO, gra­cias a su per­fec­to esta­do de con­ser­vación.

          Al noroeste de la ciu­dad de Lon­dres en esta mis­ma provin­cia encon­tramos las ruinas del Shin­cal de Quimiv­il. Pre­vio a la invasión de los incas, este sitio tomó cier­ta impor­tan­cia después de su lle­ga­da. Situ­a­do en una jun­ción de car­reteras sobre el Qha­paq Ñan, se con­sid­era uno de los más impor­tantes cen­tros admin­is­tra­tivos del impe­rio inca en Argenti­na.

          Para­le­la­mente a la ruta 40, el Qha­paq Ñan sigue hacia el sur has­ta la Tam­bería del inca en Chilecito, provin­cia de La Rio­ja, un sitio des­gra­ci­ada­mente bas­tante degrada­do. Cruza la Cues­ta de Miran­da, y luego pen­e­tra en la provin­cia de San Juan.

          En esta provin­cia, el camino del inca sigue hacia Bar­real, cruza el Par­que de El Leonci­to y sus sitios incas, para luego pen­e­trar en la provin­cia de Men­doza. Acá el Qha­paq Ñan pasa por el valle de Uspal­la­ta donde podemos ver las ruinas de Ran­chil­los y las de Tam­bil­li­tos.

III. REALIDAD Y LEYENDA: EL PUENTE DEL INCA

          Situ­a­do en el límite merid­ion­al del impe­rio inca, el Puente del Inca con­sti­tuye una rareza geológ­i­ca que viene recor­dar la pres­en­cia de ese pueblo en el sue­lo argenti­no.

Puente del Inca

          Como suele ocur­rir a menudo cuan­do fal­tan los doc­u­men­tos escritos, His­to­ria y leyen­das se con­fun­den, y las leyen­das muchas veces vuel­ven a vol­verse His­to­ria.
          Por ejem­p­lo esa que cuen­ta como el heredero del Inca cayó muy enfer­mo y se dijo que sólo le podían curar unas aguas prove­nientes de una fuente situ­a­da en los extremos del impe­rio. Así se fue con su séquito, pero al lle­gar frente al río que los sep­a­ra­ba de esa fuente mág­i­ca, no pudieron pasar. Entonces los sol­da­dos for­maron un puente humano, lo cual por vol­un­tad div­ina se pet­ri­ficó y así se pudo sal­var el príncipe.

           Otra leyen­da cuen­ta como fue el Inca mis­mo quien nece­sitó de hier­bas med­i­c­i­nales que sólo crecían en el límite sur del impe­rio. El se salvó medi­ante el puente de piedra con­stru­i­do en una noche por Inti, el dios del sol, y Mama Quil­la, la luna, y que le facil­itó el cruce del río bajan­do del cer­ro.

          Pese a que la civ­i­lización de los incas no mar­có mucho tiem­po la his­to­ria de la Argenti­na (entre 1479 y 1534), que­da notable que en su fron­tera con Bolivia, has­ta el Aconcagua, la ruta 40, uno de los may­ores ejes viales del país, sigue más o menos exac­ta­mente el antiguo camino del Inca, el Qha­paq Ñan.

          Otra anéc­do­ta más o menos históri­ca es la leyen­da de la creación de la ban­dera argenti­na. Se dice que la creó el gen­er­al Bel­gra­no en la ciu­dad de Rosario en 1812, a par­tir de los col­ores del cielo, celeste y blan­co, y que se añadió el sol que figu­ra en el cen­tro para recor­dar al dios inca Inti. La ban­dera la validó de man­era ofi­cial el Con­gre­so de la Nación el 25 de julio de 1816, unos días después de la declaración de la Inde­pen­den­cia (9 de julio).

Ban­dera argenti­na

          ¡Has­ta se dice que en esta opor­tu­nidad el gen­er­al pro­pu­so des­ig­nar a un descen­di­ente del Inca a la cabeza de la nue­va monar­quía con­sti­tu­cional!

          Sin embar­go entre real­i­dad y leyen­das, ¡todavía nos que­da un mon­tón de mis­te­rios que aclarar a lo largo de este famoso y tan lin­do camino del Inca!

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Para com­ple­tar, un intere­sante artícu­lo del diario Clarín, sobre las ruinas del Shin­cal de Quimiv­il.

Así como ese doc­u­men­tal video de Lau­ra Car­bonari. (Duración 19’39)

 

Dans les pas des Incas

A LA DÉCOUVERTE DE L’INCA

          D’aussi loin que je m’en sou­vi­enne, j’ai tou­jours été fasciné par les civil­i­sa­tions pré­colom­bi­ennes, et plus par­ti­c­ulière­ment par celle des Incas.

          Je n’avais pas alors con­science qu’il s’agissait de la civil­i­sa­tion ayant le plus mar­qué l’histoire de l’Amérique latine mal­gré la brièveté de son ray­on­nement (début du 13ème siè­cle jusqu’à l’avancée des troupes du général Pizarro à par­tir de 1532).

          Dans mes rêver­ies ado­les­centes, la civil­i­sa­tion Inca, c’était surtout les rives du Lac Tit­i­ca­ca, où légen­des et réc­its his­toriques s’accordent à en situer l’origine ; leur cap­i­tale, Cuz­co «le nom­bril du monde», et leur val­lée sacrée con­duisant à la mys­térieuse cité du Machu Pic­chu.

          Ce n’est que quelques décen­nies plus tard, avec la décou­verte du Puente del Inca, pont naturel enjam­bant le rio Las Cuevas sur la route qui relie Men­doza à la fron­tière chili­enne, que je me suis intéressé de nou­veau à la civil­i­sa­tion Inca et à sa présence en Argen­tine, si loin de son berceau orig­inel.

           La présence des Incas en Argen­tine est attestée par les ves­tiges des voies et ouvrages con­stru­its sous la dynas­tie Pacha­cutec et con­nus sous le nom de Qha­paq Ñan, la «Route Royale» en langue quechua, per­me­t­tant de voy­ager rapi­de­ment du nord au sud de leur empire.

          Cette route de plus de 6 000 km dans son axe prin­ci­pal reli­ait Cuz­co, la cap­i­tale, à Pas­to en Colom­bie dans sa par­tie nord, et au pied de l’Aconcagua en Argen­tine dans sa par­tie sud, tra­ver­sant ain­si l’Équateur, le Pérou, la Bolivie. Ce «Chemin Prin­ci­pal Andin» était com­plété par un vaste réseau sec­ondaire de 40 000 km util­isant les infra­struc­tures pré incaïques exis­tantes de chaque coté de la Cordil­lère des Andes, jusqu’à San­ti­a­go du Chili dans sa par­tie ouest.

          Ce réseau con­sti­tué de voies pavées, d’escaliers tail­lés dans la roche, de ponts sus­pendus tra­ver­sant val­lées encais­sées et plateaux déser­tiques, cul­mi­nant dans sa majeure par­tie entre 3 000 et 5 000 m, reli­ait les cen­tres admin­is­trat­ifs des régions habitées par les tribus con­quis­es et soumis­es par les Incas, les zones agri­coles et minières ain­si que les lieux de culte. Un sys­tème de «chasqui wasi», (relais de poste), «pukara» (forts) et «tam­bo» (auberges), com­plé­tait cet ensem­ble qui per­me­t­tait à l’Inca de con­trôler son empire. Il était emprun­té par les «chaquis», servi­teurs dévoués de l’Inca, qui courant de relais en relais et de ville en ville, étaient chargés de faire par­venir les mis­sives impéri­ales jusqu’aux con­fins de ses ter­res.

          L’un des con­quis­ta­dors du Pérou, Diego de Alma­gro, qui par­tit en 1535 à la con­quête de nou­veaux ter­ri­toires vers le sud, est con­sid­éré comme le pre­mier Européen à avoir par­cou­ru le «Chemin de l’Inca» dans ce qui est devenu l’Argentine. La chronique du voy­age de cet explo­rateur, con­tem­po­rain de l’apogée de la présence inca en Argen­tine, est aujourd’hui encore un out­il pré­cieux pour les his­to­riens.

          Par delà des fron­tières mod­ernes, le Qha­paq Ñan con­stitue un trait d’union entre les divers­es cul­tures andines. C’est à ce titre que les gou­verne­ments des six pays tra­ver­sés ont obtenu en 2014, l’inscription du Qha­paq Ñan, plus longue route archéologique du monde, sur la liste du pat­ri­moine mon­di­al de l’UNESCO.

Tracé du Qha­paq Nan

EN PARCOURANT LE QHAPAQ NAN

          Ain­si en Argen­tine, ce sont sept provinces qui sont tra­ver­sées par ce «chemin andin», qui, bien qu’existant depuis plus de 2000 ans, fut con­solidé et «mod­ernisé» sous l’empire Inca : Jujuy, Salta, Tucuman, Cata­mar­ca, La Rio­ja, San Juan et Men­doza. L’UNESCO a retenu 13 tronçons de cet ancien chemin représen­tant près de 120 km aux­quels sont asso­ciés 32 sites archéologiques.

          Depuis la fron­tière bolivi­enne, le Qha­paq Ñan tra­verse la province de Jujuy en emprun­tant notam­ment la Que­bra­da de Humahua­ca. Le vil­lage de Tilcara et sa forter­esse (pucara) con­stru­ite par les indi­ens Tilcaras est une par­faite illus­tra­tion de l’appropriation des struc­tures exis­tantes par les Incas qui en ont fait une impor­tante cité.

          Pour­suiv­ant leur avancée les Incas ont tra­ver­sé l’actuelle province de Salta jusqu’à Cafay­ate fran­chissant le col Abra del Acay point cul­mi­nant du Qha­paq Ñan avec ses 4 895 m d’altitude avant de redescen­dre vers les Val­lées Calchaquies. Aujourd’hui encore ce col situé sur la Ruta 40 est l’un des plus élevés au monde, seuls quelques cols asi­a­tiques lui dis­putant ce record.

          Tout au long de ce par­cours de nom­breux sites archéologiques attes­tent de l’existence de com­mu­nautés indi­ennes asservies par les incas et prob­a­ble­ment util­isées aux travaux de con­struc­tion du Chemin de l’Inca.

          Sans être exhaus­tif, citons les ruines de Tastil, le site de Graneros de la Poma ou encore celui de Potrero de Payo­gas­ta. Près de Cachi, le site archéologique de La Paya est con­sid­éré comme étant les ves­tiges d’une impor­tante cité Inca, siège du pou­voir impér­i­al représen­té par un fonc­tion­naire de haut rang : l’Inca Cura­ca.

          A Salta, le MAAM, (Museo de Arque­ología de Alta Mon­taña), est recon­nu pour être le meilleur musée d’Argentine dédié à la cul­ture inca ; y sont notam­ment exposés les momies d’enfants sac­ri­fiés selon les rit­uels incas décou­vertes en 1999 près du Pic de Llul­lail­la­co, vol­can cul­mi­nant à 6 739 m, ce qui en fait le plus haut sanc­tu­aire sacré de l’empire Inca.

          Dans la province de Tucuman, le Qha­paq Ñan rejoint la Cité sacrée de Quilmes où la com­mu­nauté éponyme a survécu à la cohab­i­ta­tion avec les Incas, avant d’être vain­cue par les con­quis­ta­dors.

          Ce dernier site restera pour nous un ren­dez vous man­qué lors de notre pre­mier voy­age en Argen­tine en décem­bre 2007 en rai­son du blocage de l’entrée par les descen­dants des indi­ens Quilmes pour faire val­oir leurs droits.

Devant le site de Quilmes, jour de protes­ta­tion

          L’origine du con­flit date de 1977, avec l’expropriation de la com­mu­nauté par les autorités de la province de Tucuman et l’octroi, en 1992, d’une con­ces­sion de 10 ans à un homme d’affaires. Les indi­ens Quilmes entamèrent alors une procé­dure pour empêch­er le renou­velle­ment de cette con­ces­sion. Bien qu’ayant obtenu gain de cause, il a fal­lu le blocage du site pour que les descen­dants de la com­mu­nauté obti­en­nent enfin le droit d’exploiter ce qui s’appelle aujourd’hui «le Com­plexe des Ruines de Quilmes».

          Autre site inca d’importance dans la province de Tucuman, la Ciu­daci­ta, égale­ment con­nue sous le nom de Vieille Ville, est située dans le parc nation­al Acon­qui­ja à 4 400 m d’altitude.

          Dans la province de Cata­mar­ca, c’est un tronçon du Qha­paq Ñan de près d’un kilo­mètre qui relie le Pucara de Acon­qui­ja au site archéologique d’El Bajo qui a été retenu par l’UNESCO eut égard à son état de con­ser­va­tion.

           Au nord-ouest de la ville de Lon­dres dans la province de Cata­mar­ca, se trou­vent les ruines du Shin­cal de Quimiv­il. Bien qu’antérieur à l’invasion des incas, ce site a pris de l’importance avec leur arrivée. Situé à un car­refour du Qha­paq Ñan il est con­sid­éré comme l’un des plus impor­tants cen­tres admin­is­trat­ifs de l’empire inca en Argen­tine.

          Con­tin­u­ant vers le sud par­al­lèle­ment à l’actuelle Ruta 40, le Qha­paq Ñan con­duit à la Tam­be­ria del Inca à Chilecito, site de la province de La Rio­ja mal­heureuse­ment fort dégradé. Il tra­verse la Cues­ta de Miran­da avant de pénétr­er dans la province de San Juan.

          Dans la province de San Juan, le « chemin de l’inca » pro­gresse vers Bar­real, tra­verse le Parc de Leonci­to et ses sites incas, avant d’entrer dans la province Men­doza.

          Dans cette province, le Qha­paq Ñan, emprunte la val­lée d’Uspallata où l’on peut décou­vrir les ruines de Ran­chil­los et celles de Tam­bil­li­tos.

REALITE ET LEGENDES : LE « PUENTE DEL INCA »

          A l’extrémité mérid­ionale de l’empire inca, c’est une curiosité géologique, le Puente del Inca qui rap­pelle le pas­sage de ce peu­ple en Argen­tine.

Puente del Inca

           Comme sou­vent, en l’absence de doc­u­ments écrits con­nus, his­toire et légen­des se con­fondent. Ain­si, l’une d’elle rap­porte que l’héritier de l’Inca, grave­ment malade, ne pou­vait être soigné que par les eaux cura­tives d’une source située aux con­fins de son empire. Devant l’impossibilité de franchir le tor­rent tumultueux qui les séparait de la source mag­ique, les guer­ri­ers for­mèrent un pont humain qui sous l’action divine s’est pétri­fié, sauvant ain­si le prince.

          Selon une autre ver­sion, c’est l’Inca lui même qui eut besoin des bien­faits d’une herbe médic­i­nale pous­sant au sud de son empire. Il ne dut son salut qu’au pont de pierre bâti en une nuit par «Inti», le dieu Soleil et «Mama Quil­la», la Lune, lui per­me­t­tant de franchir la riv­ière descen­dant de la mon­tagne.

           Bien que la civil­i­sa­tion Inca n’ait pas mar­qué longtemps l’histoire de l’Argentine (1479 – 1534), il est intéres­sant de remar­quer que de sa fron­tière avec la Bolivie jusqu’au pied de l’Aconcagua, l’un des prin­ci­paux axes routiers du pays, la Ruta 40, reprend en grande par­tie le tracé du Qha­paq Ñan créé au 15ème siè­cle au cœur des Andes.

          Autre clin d’œil de l’histoire, le dra­peau argentin dess­iné le 27 févri­er 1812 à Rosario par le général Manuel Bel­gra­no, à par­tir des couleurs de la cocarde argen­tine, arbore en son cen­tre le «sol de Mayo», cen­sé rap­pel­er la représen­ta­tion du dieu solaire inca, «Inti». Ce dra­peau a été adop­té par le Con­grès le 25 juil­let 1816, soit quelques jours après la déc­la­ra­tion d’Indépendance de l’Argentine (9 juil­let).

Dra­peau de l’Ar­gen­tine

          On dit même que lors de ce Con­grès, le général Bel­gra­no, par­ti­san d’une monar­chie con­sti­tu­tion­nelle pro­posa qu’à sa tête soit nom­mé un descen­dant d’Inca!

          Mais entre légen­des et réal­ité, il nous reste cepen­dant encore beau­coup de mys­tères à éclair­cir, tout au long de cette fameuse et mag­nifique route impéri­ale !

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Pour en savoir plus, un intéres­sant arti­cle sur le site “Open edi­tions jour­nal”. Il con­cerne surtout la géo­gra­phie péru­vi­enne du Chemin de l’In­ca, mais il est très com­plet sur le sujet.

Et pour ceux qui aiment les images, ce doc­u­men­taire de Lau­ra Car­bonari sur le Chemin de l’In­ca en Argen­tine. Mais c’est en espag­nol, naturelle­ment. (Durée 19’39)

Législatives 2021 : résultats

          Les élec­tions lég­isla­tives ont eu lieu hier dans la journée. Comme chez nous, elles se déroulent tra­di­tion­nelle­ment le dimanche.
          Comme cela était annon­cé après le «pré-vote» des pri­maires en sep­tem­bre, l’opposition argen­tine l’a assez net­te­ment emporté sur l’ensemble du ter­ri­toire. Voici les résul­tats globaux pour l’Assemblée nationale, après dépouille­ment de près de 99% des bul­letins :

Mou­ve­ment «Jun­tos por el Cam­bio» (Oppo­si­tion, cen­tre-droit et droite) : 42% (+1 siège)
Mou­ve­ment «Frente de todos» (Sou­tien au gou­verne­ment, péro­niste) : 34% (-2 sièges)
Gauche tra­di­tion­nelle : 6% (+2 sièges)

          Le reste se partageant entre dif­férents petits par­tis, dont beau­coup de par­tis stricte­ment locaux.

          Glob­ale­ment égale­ment, le mou­ve­ment «offi­cial­iste», comme on dit là-bas (la majorité gou­verne­men­tale, dirait-on ici) a légère­ment amélioré son score des pri­maires de sep­tem­bre, d’un petit 1,19%.
          En revanche, la vic­toire de l’opposition est beau­coup plus nette pour le Sénat. Les péro­nistes n’y ont obtenu que 28%des suf­frages et per­du 5 sièges, con­tre 47% à leur adver­saire prin­ci­pal qui en a gag­né autant.
Dans les deux cas, l’abstention a été moin­dre que pour les pri­maires. Et c’est peut-être ce qui explique que la défaite du par­ti au pou­voir ait pu être quelque peu con­tenue, car les pri­maires l’annonçaient plus nette.

          Voici la pro­jec­tion en sièges pour les deux assem­blées désor­mais (Source : La Nación.com – cap­tures d’écrans)

Assem­blée nationale :

         

Sénat :

          Comme on le voit, la sit­u­a­tion du Frente de Todos au pou­voir est incon­fort­able, puisqu’il ne dis­pose d’aucune majorité absolue, et devra com­pos­er avec les autres groupes pour pou­voir gou­vern­er.

          Nous vous épargnerons les détails par région, qui intéressent essen­tielle­ment les con­cernés et les poli­to­logues. Notons sim­ple­ment quelques faits sig­ni­fi­cat­ifs, qui don­nent à cette élec­tion ses couleurs par­ti­c­ulières.

1. Pour la pre­mière fois depuis 1985, la région de La Pam­pa a mis le péro­nisme en minorité : il n’a obtenu qu’un siège de séna­teur sur trois.
2. Deux régions ont vu s’inverser les résul­tats par rap­port aux pri­maires : Le Cha­co (nord argentin) et La Terre de Feu, où les pri­maires avaient annon­cé une vic­toire de l’opposition, ont finale­ment élu des can­di­dats pro-gou­verne­ment.
3. La carte élec­torale mon­tre un net cli­vage entre le nord-ouest argentin, aux provinces plutôt pau­vres et où le péro­nisme main­tient sa pop­u­lar­ité, et le reste du pays, qui a voté pour l’opposition (Terre de feu excep­tée).

          Les réac­tions dans les par­tis et dans la presse sont con­formes aux tra­di­tions élec­torales uni­verselles : tout le monde est con­tent, ou presque.

          L’opposition retient qu’une page de 18 ans de péro­nisme kircheniste se tourne : selon Joaquin Morales Solá (anti péro­niste) dans La Nación, cette défaite sans ambigüité signe la déca­dence du mou­ve­ment, dont le seuil élec­toral n’a jamais été aus­si bas depuis 2003 et l’arrivée au pou­voir de Nestor Kirch­n­er. Pour Eduar­do Van der Kooy dans Clarín, la perte de la majorité au Sénat est «une balle dans le cœur de la vice-prési­dente Cristi­na (Kirch­n­er) et du kirch­ner­isme». Selon lui, la défaite au Sénat, qui lui était jusque là tout dévoué, est une défaite per­son­nelle, qui devrait, dom­mage col­latéral, per­me­t­tre au Prési­dent Alber­to Fer­nán­dez de repren­dre la main sur le mou­ve­ment, jusqu’ici – c’est la thèse des opposants – con­trôlé par les «Kirch­ner­istes».

          A l’opposé, Melisa Moli­na dans le quo­ti­di­en péro­niste Pagina/12 souligne la qua­si égal­ité obtenue dans la province de Buenos Aires (Une «remon­ta­da», puisque les pri­maires annonçaient une sévère défaite), et le main­tien de la pre­mière place en sièges à l’Assemblée nationale. Idem pour Eduar­do Aliv­er­ti, selon lequel on sen­tait qu’au vu des résul­tats, le mou­ve­ment péro­niste don­nait «…claire­ment la sen­sa­tion se sor­tir la tête de l’eau», et qu’en face, mal­gré les «chiffres objec­tive­ment favor­ables, on ne pou­vait dis­simuler sa décep­tion face au match nul de la province de B.A.». Aliv­er­ti file la métaphore foot­bal­is­tique : «Quand on s’attendait à ce que tu prennes une dégelée au point de t’éliminer défini­tive­ment de la lutte pour le titre, et que finale­ment tu livres une par­tie plus qu’honorable grâce à une défense qui s’est mon­trée à la hau­teur, et que tu restes dans la course, tu as le droit de célébr­er le match nul, ou la défaite hon­or­able».
          On se con­sole comme on peut. Il n’en reste pas moins que le gou­verne­ment n’a plus aucune majorité absolue, ni à la Cham­bre ni au Sénat, qu’il devra beau­coup négoci­er avec les petites listes pour pou­voir avancer, et que les deux années qui lui restent de man­dat vont être longues. Alber­to Fer­nán­dez a promis d’ouvrir plus que jamais le dia­logue avec les dif­férents parte­naires poli­tiques, économiques et soci­aux, favor­ables comme d’op­po­si­tion. Mais d’abord, il va devoir pas mal dia­loguer avec ses pro­pres amis poli­tiques – et néan­moins con­cur­rents – dont cer­tains rêvent déjà de lui faire porter le cha­peau de la défaite. En somme, la ques­tion est : lequel des deux Fer­nán­dez tir­era le plus prof­it de la défaite, le prési­dent Alber­to, ou la vice-prési­dente Cristi­na ?

          Rien de bien neuf pour nous Français, n’est-ce pas ? Les haines recuites en moins (car en ce moment en Argen­tine, les crispa­tions sont au max­i­mum de leur inten­sité), les lende­mains d’élections sont assez sim­i­laires. En atten­dant, les prob­lèmes demeurent, et ce ne sont pas ces résul­tats qui font espér­er des solu­tions à court terme. Bien au con­traire.          

          L’Argentine est plus que jamais un pays ingou­vern­able, et qui risque, dans les deux ans à venir, de s’enfoncer dans le marasme et les con­flits internes. Et là-dessus, hélas, on peut compter sur les bril­lants politi­ciens locaux, d’un bord comme de l’autre, pour gâter la sauce.

          Pour les non-his­panophones, dif­fi­cile de trou­ver des comptes-ren­dus de ces élec­tions dans la presse française. Voici deux liens, pour ceux que ça intéresse, mais ce sont des arti­cles soit réservés aux abon­nés (Le Monde), soit plutôt suc­cincts (Ouest-France). Il est vrai que c’est tout frais : on en trou­vera peut-être davan­tage dans les jours à venir !

Bientôt des élections législatives

          Dimanche prochain 14 novem­bre auront lieu les élec­tions au Par­lement argentin. Les électeurs seront appelés à renou­vel­er pour par­tie à la fois l’Assemblée nationale et le Sénat (Con­traire­ment à la France, les séna­teurs sont élus au suf­frage uni­versel direct).

          Les séna­teurs Argentins sont comme les nôtres élus pour six ans. Ils sont au nom­bre de 72, soit trois par région. Le sénat est renou­velé par tiers tous les deux ans.

          La Cham­bre des députés compte quant à elle 257 élus nationaux, élus pour qua­tre ans. Elle est renou­velée par moitié tous les deux ans.
Par ailleurs, un sys­tème mis en place depuis 2009 impose à tous les par­tis une élec­tion pri­maire quelques semaines avant a date des élec­tions offi­cielles. Ceci afin, d’une part, d’éliminer tous les par­tis obtenant moins de 5% des voix, et d’autre part, de départager les éventuels con­cur­rents à l’intérieur des par­tis en présence. Ces pri­maires sont con­nues sous l’acronyme de PASO (pri­marias abier­tas simultáneas oblig­a­to­rias). Voir notre précé­dent arti­cle «un curieux sys­tème élec­toral».

          Ces élec­tions pri­maires, qui se sont déroulées en sep­tem­bre dernier, ont don­né une nette avance à l’opposition de droite et du cen­tre, con­tre l’actuel gou­verne­ment péro­niste d’Alber­to Fer­nán­dez. En général, les résul­tats se voient con­fir­més lors des élec­tions offi­cielles.

          Selon le quo­ti­di­en La Pren­sa, l’issue ne fait pas de doute : la majorité actuelle va chang­er au Par­lement, et net­te­ment. La seule incer­ti­tude con­cerne la réac­tion des deux prin­ci­paux dirigeants péro­nistes : le prési­dent Alber­to Fer­nán­dez et la vice-prési­dente Cristi­na Kirch­n­er. Leur rival­ité est con­nue, et on se demande seule­ment lequel des deux prof­it­era de la défaite pour écarter l’autre. Dans La Nación, l’économiste Rober­to Cachanosky ne dit pas autre chose, jugeant cette rival­ité mor­tifère autant pour le par­ti péro­niste («Aucune per­son­nal­ité de pres­tige n’acceptera de par­ticiper à un tel gou­verne­ment») que pour le pays. («Qui peut assur­er que l’Argentin moyen pour­ra sup­port­er deux ans de plus de cette folie ?»). Il faut dire que le pays est enseveli sous une dette énorme vis-à-vis du FMI, que sa mon­naie, le peso, est en chute libre (ce qui ne date pas de ce gou­verne­ment, d’ailleurs, mais de bien avant) et l’inflation galopante. Avec tout cela, dif­fi­cile d’espérer l’aide d’investisseurs étrangers pour relancer la machine.

          Côté oppo­si­tion, un des lead­ers, l’ancien prési­dent Mauri­cio Macri, est actuelle­ment pris dans une affaire judi­ci­aire pour détourne­ment de fonds publics durant son man­dat : une par­tie des fonds délivrés par le FMI auraient été ver­sée à des ban­ques privés pour faciliter leur éva­sion fis­cale. D’après Pagina/12, 44 mil­liards de dol­lars, pas moins. Sans par­ler d’une autre affaire, d’écoutes illé­gales de familles de vic­times du naufrage dra­ma­tique d’un sous-marin mil­i­taire, le «San Juan».

          En réal­ité, vue de notre Europe peu famil­iarisée avec le duel éter­nel péro­nisme-anti péro­nisme, la sit­u­a­tion de nos amis Argentins paraît plutôt dés­espérée. Quelque soit l’issue de ces élec­tions – et la vic­toire de l’opposition de droite est plus que prob­a­ble – les prob­lèmes demeureront. Dette stratosphérique, empilée par pra­tique­ment tous les gou­verne­ments suc­ces­sifs depuis la fin de la dic­tature, et même bien avant, chô­mage endémique, bas salaires, pré­car­ité, déval­u­a­tion moné­taire et hausse des prix, on n’arrêterait pas d’égrener la liste des prob­lèmes économiques et soci­aux qui acca­blent le pays, sans qu’aucune per­spec­tive poli­tique un tant soit peu por­teuse d’espoir se fasse jour. Ce sera même prob­a­ble­ment pire après le 14 novem­bre, puisque le gou­verne­ment devra com­pos­er avec un par­lement défa­vor­able, et une oppo­si­tion que fera tout pour entraver son action et le pouss­er à la faute. On peut penser que, comme sou­vent, la rue devien­dra le théâtre d’affrontements par­ti­sans, et que les mou­ve­ments soci­aux, d’un côté comme de l’autre, vont se mul­ti­pli­er. Ce qui ne con­tribuera qu’à dégrad­er la sit­u­a­tion.

          Dans ce pays, il paraît impos­si­ble d’imaginer une classe poli­tique lut­tant pour le bien pub­lic. Ce qui compte, c’est le pou­voir, et l’argent qu’il attire dans les poches des élus. Qu’ils soient péro­nistes, «kirch­ner­istes» (la ten­dance péro­niste proche de Cristi­na Kirch­n­er, la vice-prési­dente), libéraux, con­ser­va­teurs ou mêmes nos­tal­giques de la dic­tature (il y en a pas mal encore), aucun ne porte une vision saine de la poli­tique et de l’administration publique. L’écologie poli­tique est inex­is­tante, il en va de même pour ce que nous Européens appelons «la gauche», diluée dans le péro­nisme.

          Ren­dez-vous le 15 novem­bre, après les résul­tats. Mais il sem­ble bien que jamais élec­tions lég­isla­tives n’auront été moins por­teuses d’espoir pour le peu­ple argentin dans son ensem­ble.

17 octobre 1945 : naissance du péronisme

                

          Il y a 76 ans, le 17 octo­bre 1945, une man­i­fes­ta­tion énorme est organ­isée devant la Casa Rosa­da (la mai­son rose), le palais prési­den­tiel. La foule exige le retour d’un min­istre qui, 4 jours aupar­a­vant, a été limogé et exilé sur une île du fleuve Paraná.

          Pour le petit peu­ple argentin, ce min­istre représente l’im­mense espoir d’une vie meilleure. En quelques mois de man­dat, il leur a ren­du une par­tie de leur dig­nité, leur a don­né des droits, amélioré leur con­di­tion. Ils veu­lent le garder. C’est “leur” min­istre. Ils scan­dent son nom une journée durant, face au palais, pour exiger son retour.

          Le gou­verne­ment mil­i­taire finit par pli­er. Cette journée de 1945 con­stituera alors, et à jamais, une des plus impor­tantes de l’his­toire argen­tine : celle de la nais­sance d’un mou­ve­ment qui va durable­ment struc­tur­er sa vie poli­tique, pour le meilleur et pour le pire : le péro­nisme.

*

En deux par­ties :

1ère par­tie : le coup d’é­tat du G.O.U.

2ème par­tie : Perón prési­dent.

2ème partie : Perón président

            Les pre­mières mesures gou­verne­men­tales des mil­i­taires sont rad­i­cales : mise sous tutelle de la CGT, dis­so­lu­tion du mou­ve­ment « Action Argen­tine » qui fait cam­pagne con­tre l’influence des nazis dans le pays, inter­dic­tion du com­mu­nisme, per­sé­cu­tion des par­tis poli­tiques, con­trôle des uni­ver­sités, d’où sont limogés les profs d’opposition, édu­ca­tion religieuse oblig­a­toire dans les écoles publiques. C’est tout juste si l’opposition n’en vient pas à regret­ter le bon vieux Castil­lo.

          En défini­tive, l’abcès de fix­a­tion, l’obsession des mil­i­taires, c’est le com­mu­nisme, qu’il faut à tout prix empêch­er de «pol­luer» les esprits argentins.

          Néan­moins, il n’y a pas de ligne unanime au sein de l’Armée. On y retrou­ve les trois grandes ten­dances du moment chez les galon­nés : des par­ti­sans des alliés, des neu­tres, et des pro-nazis.

          Seule­ment les États-Unis, qu’il est dif­fi­cile d’ignorer, con­tin­u­ent de faire pres­sion. Et en 1944, con­fron­tée à l’inéluctabilité de la défaite alle­mande, l’Argentine finit par rompre toute rela­tion avec l’Axe. Sans pour autant lui déclar­er offi­cielle­ment la guerre, tout de même, his­toire de ménag­er la chèvre et le chou.

          Ce qui n’empêche pas le G.O.U., ce groupe d’officiers nation­al­istes qui a appuyé le coup d’état, de con­sid­ér­er cette déci­sion comme une soumis­sion au dik­tat nord-améri­cain. Ils «punis­sent» donc Ramírez en lui reti­rant leur sou­tien, et en le rem­plaçant par leur pro­pre leader, Edelmiro Far­rell.
Et voilà com­ment un cer­tain colonel Juan Domin­go Perón fait son entrée au gou­verne­ment. En tant que min­istre de la guerre, mais pas seule­ment. Car il va dis­pos­er de pas moins de trois postes éminem­ment stratégiques. Il est égale­ment bom­bardé vice-prési­dent (Far­rell le tient en très haute estime), et surtout, surtout, il prend en charge un min­istère qui va s’avérer cap­i­tal pour la suite de sa car­rière poli­tique : le secré­tari­at d’état au tra­vail.

Le cab­i­net d’E. Far­rell. Perón est le 3ème en par­tant de la gauche.

          C’est depuis ce min­istère qu’il va pou­voir lancer sa grande entre­prise de séduc­tion de la classe ouvrière.

          Son pre­mier souci est d’organiser, pour mieux le con­trôler, le secteur syn­di­cal. A cet effet, il noue le dia­logue avec tous les syn­di­cats exis­tants, sauf bien enten­du ceux d’obédience com­mu­niste. Par­al­lèle­ment, il prend d’emblée des mesures favor­ables au monde ouvri­er : con­gés payés, droit à la retraite, indem­ni­sa­tion des acci­dents du tra­vail, et surtout, en direc­tion des ouvri­ers agri­coles, «el estatu­to del peón», grande loi visant à pro­téger les droits d’un secteur jusqu’ici placé sous un régime qua­si­ment féo­dal.

          Ces mesures lui valent immé­di­ate­ment une grande pop­u­lar­ité par­mi les class­es mod­estes. Aux autres, qui s’inquiètent de le voir ain­si bous­culer des hiérar­chies sociales qu’ils croy­aient intan­gi­bles, il rétorque que son action est le meilleur moyen de com­bat­tre la péné­tra­tion com­mu­niste dans la classe ouvrière. Ce qui est si vrai que les par­tis de gauche tra­di­tion­nels lui tien­dront éter­nelle­ment rigueur de marcher ain­si sur leurs plates-ban­des. Même encore aujourd’hui, en 2021.

          Par sa poli­tique affichée de jus­tice sociale, dans laque­lle l’influence de sa femme Eva joue égale­ment un grand rôle d’aiguillon, Perón s’attire néan­moins l’ire des class­es dom­i­nantes, qui com­men­cent à pren­dre leurs dis­tances avec le gou­verne­ment de Far­rell. L’angle d’attaque de l’opposition se porte alors sur le sup­posé pen­chant pour le nazisme du pou­voir mil­i­taire, pen­chant que, selon elle, con­firme la per­sis­tance de la neu­tral­ité argen­tine dans le con­flit mon­di­al. Pour les calmer, Far­rell finit par annon­cer la déc­la­ra­tion de guerre con­tre les forces de l’Axe. Ce qui ne mange pas de pain : la guerre est déjà pra­tique­ment ter­minée.

          L’année 45 voit s’amonceler les nuages au-dessus du gou­verne­ment Far­rell. D’une part, l’opposition, jusque là très dis­parate, parvient à s’unir au sein d’une coali­tion appelée «Union démoc­ra­tique» qui rassem­ble très large­ment, des com­mu­nistes aux con­ser­va­teurs en pas­sant par les cen­tristes de l’UCR et les social­istes. Leur exi­gence : la remise du pou­voir à la Cour suprême et l’organisation d’élections démoc­ra­tiques. D’autre part, les milieux patronaux cri­tiquent dure­ment la poli­tique économique, dans laque­lle ils ne voient qu’un avatar du fas­cisme.

          Perón, qui con­cen­tre le plus gros des cri­tiques, va servir de bouc émis­saire. Le général Áva­l­os , qui ne peut pas le sen­tir, men­ace même d’envoyer sa troupe à l’assaut de la cap­i­tale si Perón n’est pas démis de ses fonc­tions. Celui-ci est con­traint à la démis­sion, mais dans son dis­cours de départ, il prend soin d’appeler le secteur ouvri­er à défendre les acquis qu’il leur a octroyés. For­cé­ment, ce n’est pas très bien pris, mais très bien com­pris : Perón appelle assez claire­ment la classe ouvrière à la résis­tance. Le 13 octo­bre 1945, Áva­l­os , nou­veau min­istre de la guerre, ordonne alors l’arrestation du trublion, qui est con­duit sur l’île Martín Gar­cía, sur l’embouchure du fleuve Paraná, lieu habituel de l’exil des gêneurs impor­tants.

          La nou­velle de l’arrestation du min­istre adulé provoque une forte émo­tion dans la pop­u­la­tion des plus hum­bles. Le 17 octo­bre, une immense foule se rassem­ble sur la Place de Mai (où se trou­ve la Casa Rosa­da, la Mai­son Rose, siège de la prési­dence), pour réclamer sa libéra­tion. Sous la pres­sion, Perón est dans un pre­mier temps rap­a­trié à l’hôpital mil­i­taire de la cap­i­tale. Mais la foule exige davan­tage : elle veut le retour au gou­verne­ment de l’ancien secré­taire d’état . La man­i­fes­ta­tion est vrai­ment énorme, et les autorités com­men­cent à crain­dre des débor­de­ments. Áva­l­os va voir Perón à l’hôpital, et lui demande de s’adresser à la foule, depuis le bal­con de la Mai­son rose, pour lui prier de se dis­pers­er. Les mil­i­taires sont furieux, mais il n’y a qu’une alter­na­tive : ou Perón réap­pa­rait en pub­lic, ou il fau­dra chas­s­er la foule par la force, ce qui se sol­dera imman­quable­ment par un mas­sacre. Far­rell donne son accord, et Perón est trans­porté au palais prési­den­tiel. Il y appa­rait enfin à plus de 11 heures du soir, mais les man­i­fes­tants l’ont atten­du, et lui font une énorme ova­tion. Le peu­ple a choisi son leader. La fin est prévis­i­ble : Juan Perón se présen­tera à l’élection prési­den­tielle, et l’emportera avec près de 53% des suf­frages.

“Les pieds dans l’eau” : man­i­fes­tants sur la Plaza de mayo, devant le palais prési­den­tiel, le 17 octo­bre 1945.

          Com­mencera alors l’une des péri­odes les plus con­tro­ver­sées de l’histoire argen­tine. Désor­mais, cette his­toire sera artic­ulée autour d’un axe séparant – par une grande dis­tance – péro­nistes et anti péro­nistes. Une artic­u­la­tion encore per­ti­nente aujourd’hui.

Pas­sa­tion de pou­voir entre E. Far­rell et Juan Perón — 1946

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En com­plé­ment de cet arti­cle :

Sur ce même blog, la nou­velle “Un gau­cho”, retraçant la mobil­i­sa­tion des ouvri­ers agri­coles d’une estancia de la Pam­pa pour le 17 octo­bre 1945.

Images de la man­i­fes­ta­tion du 17 octo­bre, extrait vidéo du doc­u­men­taire de la chaine péd­a­gogique Encuen­tro.

Dis­cours de Perón au bal­con de la Casa Rosa­da, 17 octo­bre 1945. (Extrait vidéo de 4’35 sur 30′). Tra­duc­tion de l’ex­trait ici (doc­u­ment PDF).

08/10/2021 : expulsions à Buenos Aires

Expul­sions au bull­doz­er

          Ces derniers jours, rap­porte le quo­ti­di­en Pagina/12, les autorités de la munic­i­pal­ité de Buenos Aires ont fait procéder à une vaste expul­sion d’une zone con­nue sous le nom de « La Toma », située juste à côté du bidonville «Vil­la 31».

          La cap­i­tale compte de nom­breux bidonvilles, dis­séminés sur l’ensemble de son ter­ri­toire. La vil­la 31, situé dans le quarti­er de la gare de Retiro, est le plus grand d’entre eux. Ils sont habités en grande majorité par des émi­grants d’autres pays d’Amérique du sud, essen­tielle­ment Paraguayens, Boliviens, Péru­viens, venus en Argen­tine pour ten­ter de trou­ver une vie meilleure. Voir notre arti­cle ici.

Vil­la 31

Un bidonville à côté du bidonville

          Voici quelque temps, des mères de famille en grande dif­fi­culté sociale, sans tra­vail, vic­times de vio­lences con­ju­gales et sans loge­ment, s’étaient instal­lées sur un ter­rain vague à côté de la Vil­la 31, jusque là util­isé comme décharge publique. Elles l’avaient net­toyé, puis avaient con­stru­it des baraques avec les moyens du bord. Sou­vent mères de plusieurs enfants, per­son­ne ne voulait leur louer de loge­ment, même le plus petit, même sans le moin­dre con­fort : les pro­prié­taires du quarti­er refusent sys­té­ma­tique­ment de louer aux familles avec enfant. En tout, 80 familles, avec 175 enfants, s’étaient instal­lées sur ce ter­rain, pour ten­ter d’interpeller la munic­i­pal­ité sur leur sort.

          Celle-ci a répon­du en envoy­ant ses bull­doz­ers, au petit matin à sept heures, au moment où les enfants finis­saient de se pré­par­er pour par­tir à l’école.

          «Ils se moquaient de nous, dis­aient ʽces pouilleux ne se lavent même pas’. Main­tenant il faut que je recom­mence tout, où vais-je pou­voir aller avec mes six enfants, ils nous ont tout cassé, ont jeté les vête­ments des enfants, com­ment ils vont pou­voir aller à l’école sans leurs carta­bles, com­ment ils vont pou­voir s’instruire ? Tout ce qu’on veut, c’est qu’ils étu­di­ent pour avoir une vie meilleure», racon­te Leonela, une de ces mères de famille.

          «Depuis le début de l’installation on demande à être enten­dues, on a envoyé des let­tres partout, même au Min­istère de la Femme, mais per­son­ne ne nous a répon­du. Nous n’avons pas de tra­vail fixe, et l’autre prob­lème, c’est qu’on ne veut pas nous louer parce qu’on a des enfants».

          La seule réponse de la munic­i­pal­ité a été de refuser l’accès de ces familles à la can­tine pop­u­laire qu’elle gère à l’intérieur du bidonville «offi­ciel», pour les «punir» en quelque sorte de leur instal­la­tion sauvage.

          Pour ten­ter de jus­ti­fi­er cette expul­sion sans ménage­ment ni aver­tisse­ment, la Ville de Buenos Aires a indiqué que le ter­rain occupé était prévu pour la con­struc­tion d’une école pri­maire des­tinée aux habi­tants de la Vil­la 31. Pagina/12 y voit une sim­ple manœu­vre pour essay­er d’opposer les mal-logés entre eux. D’après le jour­nal, jamais avant l’installation des familles il n’en avait été ques­tion, d’ailleurs le pro­jet ne fig­ure nulle part dans le bud­get 2021 de la munic­i­pal­ité.

          Ce n’est pas la pre­mière occu­pa­tion organ­isée dans la ville par des mal-logés. Il y a deux mois, un autre groupe de 150 per­son­nes s’était instal­lé sur l’emplacement d’un ter­rain désaf­fec­té près de la Vil­la 21–24, dans le quarti­er pop­u­laire de Bar­ra­cas, au sud de la ville.

Un prob­lème, aucune solu­tion en vue.

          Selon le quo­ti­di­en, la munic­i­pal­ité, dirigée par l’élu de droite Hora­cio Rodríguez Lar­reta, n’apporte aucune solu­tion au prob­lème récur­rent du mal loge­ment à Buenos Aires. Son plan d’urbanisation, au con­traire, a eu un effet per­vers : en faisant crain­dre aux pro­prié­taires qu’ils allaient se voir dépos­sédés de leurs biens, ceux-ci se sont empressés de chas­s­er leurs locataires.

       Comme en d’autres occa­sions (voir notre arti­cle cité plus haut), les autorités pro­posent par­fois des solu­tions de rel­o­ge­ment, mais les maisons ou apparte­ments pro­posés souf­frent d’une très mau­vaise qual­ité de con­struc­tion, devi­en­nent très vite inhab­it­a­bles, et tout est à recom­mencer pour les habi­tants.  

          Le mal loge­ment est donc très loin d’un début de solu­tion dans la cap­i­tale argen­tine, qui rap­pelons-le, abrite un tiers de la pop­u­la­tion totale du pays. D’autant que pour les élus, il ne sem­ble pas con­stituer une pri­or­ité : Pagina/12 rap­pelle que, pen­dant qu’on expulse les « pouilleux », à quelques cen­taines de mètres de là, on peut suiv­re les chantiers de con­struc­tion de tours gigan­tesques, fruits de la spécu­la­tion immo­bil­ière et de l’appétit insa­tiable de mil­liar­daires encour­agés par les autorités poli­tiques.

 

1ère partie : le coup d’état du G.O.U.

          Au début des années 30, le pre­mier coup d’état mil­i­taire, qui a placé à la prési­dence de fait le général Uribu­ru, fait long feu. Dès 1932, le général, qui se voy­ait en dic­ta­teur à vie, est con­traint par ses pro­pres frères d’armes plus légal­istes d’organiser des élec­tions « démoc­ra­tiques ». Entre guillemets, bien enten­du, parce qu’il ne fal­lait tout de même pas exagér­er, on n’allait pas laiss­er à d’autres par­tis que les con­ser­va­teurs l’espoir de revenir au pou­voir. Le prin­ci­pal opposant aux mil­i­taires, c’est Marce­lo de Alvear, l’ancien prési­dent rad­i­cal (1922–1928). On lui inter­dit de se présen­ter. Trop dan­gereux : il est le favori de la rumeur publique, ancêtre des sondages. Facil­i­tant ain­si la tâche du can­di­dat des mil­i­taires et col­lègue du dic­ta­teur : Agustín Pedro Jus­to. Encore un général, bien enten­du. Et qui est assez facile­ment, par­don, fraud­uleuse­ment, élu.

Agustín Pedro Jus­to

          Jus­to a de la chance : à par­tir de 1933, le pays com­mence à sor­tir peu à peu de la fameuse crise de 29, qui comme ailleurs, a sévi avec rigueur. L’économie repart, l’industrie recom­mence à embauch­er, atti­rant une forte migra­tion interne de la province vers la cap­i­tale, qui con­cen­tre l’essentiel de ces emplois. Corol­laire­ment à cette aug­men­ta­tion de la pop­u­la­tion ouvrière, le syn­di­cal­isme se ren­force, même s’il reste large­ment mod­éré dans ses rap­ports avec le pou­voir. Celui-ci d’ailleurs lui accorde quelques con­ces­sions, comme le same­di chômé (la «semaine anglaise»), les indem­nités en cas de chô­mage, ou la pos­si­bil­ité de con­gé mal­adie pour les employés du com­merce.  Ce qui ne l’empêche pas de réprimer dure­ment les inévita­bles grèves et man­i­fes­ta­tions reven­dica­tives. On ne se refait pas.

          Après 6 ans d’un man­dat dont on retien­dra surtout le scan­dale du pacte d’échanges économique « Roca-Runci­man », signé avec les Bri­tan­niques et extrême­ment désa­van­tageux pour l’Argentine, Jus­to laisse sa place. C’est le tick­et Rober­to Ortíz/Ramón Castil­lo qui prend les rênes de l’attelage argentin. La fraude, une fois de plus, leur assure une con­fort­able vic­toire aux élec­tions. Il faut dire que nous sommes en pleine « décen­nie infâme», et les réflex­es poli­tiques d’avant 1912 ont refait leur appari­tion : pour les con­ser­va­teurs, le pou­voir est un droit qui leur sem­ble naturel, et une démoc­ra­tie trop ouverte l’est surtout au désor­dre. Certes, Ortíz appar­tient à un par­ti de cen­tre-droit, l’Union civique rad­i­cale, ten­dance anti per­son­nal­iste. Mais son vice-prési­dent, lui, est un con­ser­va­teur bon teint, dans la lignée de Jus­to. Une alliance de cir­con­stance assez mal attifée, mais l’essentiel, c’était de bat­tre la gauche, n’est-ce pas.

             

Rober­to Ortíz et Ramón Castil­lo

          Mal­gré tout, en bon cen­triste, Ortíz prône la fin de la fraude, et milite pour une poli­tique mod­érée. Il annulera d’ailleurs les élec­tions dans deux provinces gag­nées fraud­uleuse­ment par les con­ser­va­teurs. Manque de chance : le bon Rober­to, dia­bé­tique, ne gou­verne vrai­ment que deux ans. Et après deux autres années de «con­gé mal­adie», pra­tique­ment aveu­gle, il doit défini­tive­ment démis­sion­ner et laiss­er sa place à son vice-prési­dent, Castil­lo, qui prend son fau­teuil le 27 juin 1942. Et voilà donc les con­ser­va­teurs revenus aux manettes.

          Naturelle­ment ça ne rate pas, Castil­lo ne tarde pas à rétablir le si pra­tique sys­tème de fraude élec­torale, et caresse dans le sens du poil les milieux les plus sus­cep­ti­bles de l’appuyer : les grands patrons, l’Eglise et l’Armée.

          Pen­dant ce temps, loin d’ici, la sec­onde guerre mon­di­ale fait rage. Pru­dente, l’Argentine se déclare neu­tre. Mais l’avancée des Alle­mands, dans un pre­mier temps, lui fait pour­tant per­dre une bonne par­tie de ses débouchés extérieurs. Certes, elle a signé des accords d’échanges avec les Anglais, mais une nou­velle fois, ceux-ci se sont arrangés pour en retir­er le plus grand béné­fice. Par exem­ple, un accord sur l’exportation de viande (signé sous le man­dat d’Ortíz) stip­ule que toutes les livres (£) rap­portées par ces expor­ta­tions devront rester con­signées en Angleterre jusqu’à la fin de la guerre. Trop forts, ces Anglais.

          Débute alors une péri­ode dite « de sub­sti­tu­tion d’importations » : faute de pou­voir importer des pro­duits man­u­fac­turés d’Europe, l’Argentine se met à dévelop­per sa pro­pre indus­trie, expor­tant même sur tout le con­ti­nent sud-améri­cain. Seule­ment voilà : que devien­dra cette indus­trie lorsque le con­flit pren­dra fin ? Com­ment pour­ra-t-elle faire face au retour de la con­cur­rence européenne ?

          Le gou­verne­ment Castil­lo ne sem­ble pas pren­dre la mesure du dan­ger. Il prévoit bien un plan de sauve­g­arde, le plan «Pine­do» (du nom du min­istre de l’économie), mais celui-ci ne con­cerne qu’une petite par­tie des entre­pris­es. La plu­part sera lais­sée à son sort quand revien­dront les pro­duits importés. Cer­tains pans de la société s’en inquiè­tent, car cette sit­u­a­tion génér­era imman­quable­ment des dégâts soci­aux, et activera les mécon­tente­ments dus à l’inévitable chô­mage et à la baisse des revenus des plus mod­estes. L’Eglise notam­ment craint que cela ne favorise le développe­ment de l’ennemi absolu : le com­mu­nisme. Arrrgh­hh ! Ben oui, s’agirait pas que trop de pau­vreté con­duise le bon peu­ple à de mau­vais pen­chants. Mieux vaut lui laiss­er quelques miettes.

          Dans le même temps, Castil­lo est égale­ment talon­né par les milieux mil­i­taires les plus favor­ables aux alliés, qui lui reprochent son choix de la neu­tral­ité. Ils vont même jusqu’à le traiter de nazi, encour­agés par les États-Unis, qui cherchent à con­solid­er leur pré­dom­i­nance sur leur arrière-cour du sud. Pour les amadouer, il crée un insti­tut indus­triel qui per­met aux mil­i­taires de con­trôler de près toute l’industrie argen­tine, et notam­ment l’armement, jusqu’ici large­ment importé.

          Face à cette offen­sive de charme en direc­tion de l’Armée, l’opposition, emmenée par l’UCR, approche le min­istre de la guerre, Pedro Ramírez, et lui pro­pose même d’être son can­di­dat aux prochaines élec­tions prévues fin 1943.

Pedro Ramírez

          L’Armée, ain­si placée en arbi­tre suprême du con­flit poli­tique, en prof­ite alors pour pouss­er son avan­tage. Le 4 juin 1943, elle lance un coup d’état et ren­verse Castil­lo. Après un bref intérim de trois petits jours du général Arturo Raw­son, Ramírez s’installe aux com­man­des du nou­veau gou­verne­ment mil­i­taire, soutenu par un groupe d’officiers qui ne va pas tarder à faire par­ler de lui : le G.O.U., « Groupe d’officiers unis », emmené par le général Edelmiro Far­rell et dont fait par­tie un colonel de 48 ans, un cer­tain Juan Domin­go Perón.

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Sur la décen­nie infâme, voir aus­si le court doc­u­men­taire (29′) de la chaîne péd­a­gogique argen­tine “Encuen­tro”. Très com­plet et bien illus­tré, mais en espag­nol, naturelle­ment.

Un curieux système électoral

          En novem­bre prochain vont avoir lieu en Argen­tine des élec­tions lég­isla­tives et séna­to­ri­ales. Le sys­tème d’élection est assez sem­blable à celui de la France, à quelques dif­férences près.

          Comme chez nous, ces élec­tions sont à la fois nationales (on élit des représen­tants par­lemen­taires nationaux) et régionales (chaque province élit un nom­bre déter­miné de représen­tants, en fonc­tion de sa pop­u­la­tion).
Mais d’une part, les lég­isla­tives ne con­cer­nent que le renou­velle­ment de la moitié des sièges (127 sur 257 exacte­ment), et les séna­to­ri­ales le tiers (24 sur 72). Et d’autre part, les séna­teurs ne sont pas élus au suf­frage indi­rect, comme c’est le cas en France, mais direct, égale­ment par province. Cette année, six provinces (sur 25) vont donc par­ticiper au vote séna­to­r­i­al.

          C’est une pre­mière dif­férence. Qui n’empêche d’ailleurs pas que la majorité, jusqu’ici détenue par le par­ti prési­den­tiel (péro­niste) risque fort de bas­culer, ce qui pour­rait ren­dre le tra­vail gou­verne­men­tal très dif­fi­cile pour les trois années qui lui restent de man­dat. (En Argen­tine, le prési­dent est élu pour qua­tre ans, Alber­to Fer­nán­dez est en place depuis jan­vi­er 2020).

          Mais il y en a une autre, encore bien plus impor­tante. Depuis 2009, chaque élec­tion (prési­den­tielle ou lég­isla­tive) est précédée d’une « pri­maire » oblig­a­toire, qui vise à déter­min­er quels par­tis pour­ront réelle­ment se présen­ter aux élec­tions offi­cielles, et, à l’intérieur de ces par­tis, quels can­di­dats, ou listes de can­di­dats.

Jeunes sup­port­ers du “Frente de todos”. On notera le soleil en lieu et place du “o” de “todos”: à la fois pour rap­pel­er le soleil du dra­peau argentin, et pour mar­quer l’in­clu­siv­ité, à la fois “o” mas­culin et “a” féminin.

          Ces pri­maires organ­isées à l’échelle nationale sont appelées « PASO » : Pri­marias Abier­tas Simul­tane­as Oblig­a­to­rias ». C’est-à-dire :

Pri­maires, car organ­isées préal­able­ment aux véri­ta­bles élec­tions.
Ouvertes, car tous les citoyens munis d’une carte d’électeur peu­vent par­ticiper.
Simul­tanées, car organ­isées toutes en même temps sur le ter­ri­toire.
Oblig­a­toires, car elles s’imposent à tous les citoyens âgés entre 18 et 70 ans. Elles restent option­nelles pour les 70 ans et plus, ain­si que pour les 16–18 ans.

          Aucun par­ti souhai­tant par­ticiper aux élec­tions offi­cielles ne peut s’y sous­traire. Pour pou­voir être « qual­i­fié », il est néces­saire d’avoir obtenu au moins 1,5% des voix lors de ces pri­maires.

          Cette année, ces pri­maires lég­isla­tives ont eu lieu le 12 sep­tem­bre dernier. Elles ont per­mis de qual­i­fi­er 6 par­tis, et d’en élim­in­er la bagatelle de 19 ! Et par­mi les qual­i­fiés, seuls 2 ont obtenu plus de 6% des voix : la coali­tion de par­tis sou­tenant l’actuel prési­dent, Frente de Todos (Front com­mun), plutôt classé à gauche, et Jun­tos por el cam­bio (Ensem­ble pour le change­ment), coali­tion de l’ancien prési­dent Mauri­cio Macri, plutôt classé à droite.

Logo du mou­ve­ment d’op­po­si­tion au péro­nisme.

          Ces pri­maires ont per­mis non seule­ment de départager, à l’intérieur des par­tis, dif­férentes listes de can­di­dats (encore que la plu­part n’en présen­taient qu’une), mais égale­ment de jauger l’état de l’opinion avant la « vraie » élec­tion.

          Comme chez nous, le par­ti du gou­verne­ment s’est vu hand­i­capé par l’exercice du pou­voir, agglomérant les mécon­tente­ments. D’autant plus en pleine crise san­i­taire, dont les Argentins ne voient pas le com­mence­ment de la fin, et qui ne con­tribue pas peu à dégrad­er l’économie nationale et les con­di­tions de vie des citoyens. Sans par­ler des querelles internes au mou­ve­ment « Frente de todos », où la ten­dance « Kirch­nériste » menée par l’ancienne prési­dente Cristi­na Kirch­n­er s’oppose plus ou moins ouverte­ment à une ten­dance péro­niste plus mod­érée, pour faire court.

          Bref, ces pri­maires ont été rem­portées par l’opposition, avec près de 40% des voix, con­tre 35,5 pour la majorité prési­den­tielle. Ce qui augure un sérieux revers pour le prési­dent en novem­bre, car il est rare que les résul­tats des pri­maires ne se voient pas con­fir­més lors du suf­frage offi­ciel.

          Les années à venir risquent d’être assez agitées en Argen­tine. Ce qui ne chang­era guère de l’habitude, dans ce pays où la poli­tique n’est qu’un éter­nel con­flit ouvert, où le vain­queur du jour se sent tou­jours tenu de faire pay­er, le plus chère­ment pos­si­ble, le gou­ver­nant d’hier, ain­si que ses électeurs.

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Pour les his­panophones :

Site CNN espag­nol, expli­quant les modal­ités de vote.

Quelques com­men­taires nationaux et inter­na­tionaux, juste après le vote.

La decada de los ocasos (II)

II. Eva hechicera

Eva Duarte — 1944

          El 9 de enero de 1950, mien­tras pres­en­cia la inau­gu­ración de un local sindi­cal en el Dock Sud, la primera dama, Eva Perón, sufre un des­mayo, tres días más tardes se inter­na en el Insti­tu­to del diag­nos­ti­co de la Ciu­dad de Buenos Aires, debe some­terse a una apen­dice­tomía, la cirugía está a car­go del doc­tor Oscar Ivani­se­vic, en el acto des­cubre una apéndice infla­ma­da, y tam­bién visu­al­iza un pro­ce­so tumoral en el cuel­lo de útero.

          Pero nadie le infor­ma a Eva, tam­poco Perón, así que se tar­da en tratar su cáncer.

          Después de la apen­dice­tomía, la com­pañera del líder exper­i­men­ta un decaimien­to per­ma­nente y una inocultable pér­di­da de peso.

          Pero tras la con­va­le­cen­cia de la cirugía de apéndice, vuelve a sus activi­dades habit­uales, las urgen­cias de la reelec­ción hacen olvi­dar el episo­dio del des­mayo y la pos­te­ri­or cirugía. Eva, impetu­osa, se empeña en hac­er efec­ti­va la ley sobre el voto femeni­no, san­ciona­da en 1946 pero has­ta el momen­to no apli­ca­da; la con­sid­era como una her­ramien­ta para las reelec­ciones de 1951, has­ta quiere pre­sen­tarse de vice-pres­i­den­ta, “su” pueblo lo recla­ma, pero Perón se nie­ga: sabe per­fec­ta­mente que su esta­do de salud no per­mite con­sid­er­ar­lo. Ella, ven­ci­da, da un dis­cur­so emo­cio­nante en que expre­sa su renun­cia defin­i­ti­va.

Perón sostiene a Eva mien­tras pro­nun­cia un dis­cur­so en Plaza de Mayo

          Su salud se dete­ri­o­ra más rápi­do, poco a poco su aspec­to per­son­al sufre una gran trans­for­ma­ción, padece de insom­nio, ane­mia, anorex­ia y dolores inten­sos. La muerte via­ja con ella donde quiera que vaya.

          Perón es reelec­to en 1951, la primera elec­ción donde sufra­garon por igual mujeres y varones. Por primera vez las mujeres argenti­nas tenían dere­cho a emi­tir el voto. La muchedum­bre ape­nas intuye toda esa litur­gia propia del poder pop­ulista, no le intere­sa la ver­dad de los hechos, ya con­struyeron los altares nece­sar­ios para sus ora­ciones por pan, tra­ba­jo y jus­ti­cia social, en cada apari­ción, el líder sacude el man­tel de la fies­ta para que las migas les caigan a los que menos tienen, les insu­fla la esper­an­za, les habla de una patria igual­i­taria, muchas fab­ri­c­as, escue­las para todos, hos­pi­tales que dejen de ser morid­eros, lugares donde lle­var a los ancianos, sindi­catos poderosos que defien­dan a los tra­ba­jadores de los abu­sos de los patrones siem­pre insat­is­fe­chos. El extra­or­di­nario poder de seduc­ción del líder, casi mís­ti­co, impul­sa al votante a ele­gir este per­son­aje de per­fil mesiáni­co, ¡un ver­dadero sal­vador!

          El votante del per­o­nis­mo es el instru­men­to de una fuerza que no com­prende. Aca­ta en silen­cio el rum­bo trági­co, rum­bo del país y rum­bo del poder, pre­sumen que allí reside el pen­samien­to secre­to del gen­er­al, tiene el poder de mane­jar las fuerzas oscuras operan­do en la cer­canía del poder. Su mira­da de tehuelche sabe cómo descifrar una real­i­dad mág­i­ca y dora­da de bue­nas inten­ciones para entre­gar­la a la muchedum­bre.

Eva votan­do des­de su cama en el hos­pi­tal.

          La doliente mul­ti­tud asiste a la misa pop­u­lar, cuan­do aparece el líder acom­paña­do por su com­pañera de rubio pelo se sien­ten ungi­do. La primera dama sabe que ser rubia sig­nifi­ca sal­varse de la maldición de nues­tra Améri­ca del sur, tier­ra de morenos, de “cabecitas negras”, aún se mantiene en el imag­i­nario femeni­no argenti­no aquel estig­ma. Ser rubia gen­era más opor­tu­nidades de real­ización en la sociedad argenti­na auto­com­placi­da.

          La igle­sia y las Fuerzas Armadas com­parten un amor común, ben­di­cen el super­sti­cioso orden estable­ci­do, no se apartan de los mandatos; respetar las tradi­ciones, la famil­ia y la fe cris­tiana, no ocul­tan estar molestos por ensalzar a la clase tra­ba­jado­ra, dar­le nuevos priv­i­le­gios a un esta­men­to social que no existía has­ta la lle­ga­da del per­o­nis­mo, en cada opor­tu­nidad, mues­tran un irrec­on­cil­i­able des­pre­cio por la nue­va cas­ta de tra­ba­jadores, entre rezos y homilías y char­las de cuar­tel se proce­sa una nue­va trage­dia nacional.

          Para los curas y los mil­itares, Eva es una pros­ti­tu­ta, una trepado­ra, un ser sedi­en­to de poder y de glo­ria, aque­l­la pléyade social no la ve con buenos ojos, es la antíte­sis de una nor­mal­i­dad que está alter­a­da. Para los más humildes, Eva es una vir­gen en per­sona, con dulzu­ra mater­nal se entre­ga y se sac­ri­fi­ca por los que menos tienen.

          Dice el escritor y peri­odista Tomás Eloy Martínez: Eva se fue volvien­do her­mosa con la pasión, con la memo­ria y la muerte, se tejió a sí mis­ma una crisál­i­da de belleza, fue empol­lán­dose reina, el oro trans­fig­uro a esa more­na de piel mate, dán­dole una extraña palidez que su futu­ra enfer­medad tornaría en sobre­nat­ur­al.

          Su empatía por los más vul­ner­a­bles la con­vierte en una figu­ra de cul­to, en un ser ama­do por mil­lones de argenti­nos desvali­dos, los huér­fanos de todo, aque­l­los que nacieron y crecieron sin nada, Eva Perón se con­vierte en la úni­ca esper­an­za cumpl­i­da. Ella sabe usar la tonal­ización como uso retori­co, logra lle­gar al incon­sciente colec­ti­vo de los ado­rantes, usa pal­abras como: mis cabecitas negras, mis descamisa­dos, mis huér­fanos.

          La iden­ti­fi­cación pro­fun­da e inmedi­a­ta con la tonal­ización de las grandes masas, les da lugar a los indi­vid­u­os mar­gin­a­dos, los humildes, los igno­ra­dos por una sociedad donde el dis­tin­to col­or de piel es moti­vo sufi­ciente para ses­gar y dis­crim­i­nar.

          Eva incu­ba un cáncer que más tarde la mataría, lo encon­tra­do en las prue­bas ginecológ­i­cas le son ocul­ta­da a la primera dama, el diag­nos­ti­co pasa a ser un secre­to de esta­do.

          Diag­nos­ti­co fatal: dice Borges que “cualquier des­ti­no, por largo y com­pli­ca­do que sea, con­s­ta en real­i­dad de un solo momen­to: el momen­to en el que la per­sona sabe para siem­pre quien es”.

          La Argenti­na se vana­glo­ria de ser carte­siana y euro­pea, pero se nutre de otra vía, la oral, la que surge de las entrañas de la vol­un­tad pop­u­lar, de boca en boca, sin provo­car en los usuar­ios ningún aso­mo de duda o ten­sión entre la real­i­dad y lo sobre­nat­ur­al, hac­er del pre­sente una enig­ma inex­plic­a­ble, esta vac­ilación con­duce a la zozo­bra, nada sirve como evi­den­cia para negar o afir­mar que el real­is­mo mági­co for­ma parte de la cul­tura Argenti­na.

Manuel Sil­va — 2021

Tum­ba de Eva en el cemente­rio de la Reco­le­ta

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Quizás esta cronología pue­da ser­le utíl…

7 de mayo de 1919: nacimien­to de Eva Duarte en el pueblo de Los Tol­dos, Junín. (Hubo debates en cuan­to a esta fecha, ya que el acta ofi­cial del Reg­istro civ­il fue fal­si­fi­ca­da a instan­cias de la mis­ma Eva. En esa acta, el año men­ciona­do es 1922).

1935: Eva Duarte se va a Buenos Aires y emprende una car­rera de actriz secun­daria, más bien radiofóni­ca.

Enero de 1944: Encuen­tro con Juan Perón.

6 de junio – 23 de agos­to de 1947: gira euro­pea de Eva, con fines diplomáti­cos.

9 de sep­tiem­bre de 1947: la Cámara de diputa­dos san­ciona la ley sobre el voto femeni­no. Las mujeres argenti­nas votarán por primera vez en 1951, para la elec­ción pres­i­den­cial.

8 de julio de 1948: creación de la Fun­dación car­i­ta­ti­va Eva Perón.

1949: Eva crea el Par­tido per­o­nista femeni­no.

Enero de 1950: primer diag­nos­ti­co de cáncer del cuel­lo de útero.

17 de octubre de 1951: Eva renun­cia a pre­sen­tarse de vice-pres­i­den­ta.

26 de julio de 1952: fal­l­ec­imien­to.

22 de noviem­bre de 1955: poco después del der­ro­camien­to de Juan Perón, el nue­vo dic­ta­dor Pedro Aram­bu­ru orde­na el secue­stro del ataúd con el cadáver de Eva. La entier­ran en secre­to en un cemente­rio de Milán, Italia, bajo fal­sa iden­ti­dad. Es el gen­er­al Ale­jan­dro Lanusse, pres­i­dente de fac­to en 1971, quien orde­na su entre­ga a Perón en Madrid, en sep­tiem­bre. En 1976 repa­trían el cuer­po en Buenos Aires y es enter­ra­do en la bóve­da famil­iar del cemente­rio de La Reco­le­ta (Ver arri­ba).

PV

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Unos enlaces :

Biografía de en el sitio ofi­cial de Eva Perón.

Biografía sim­pli­fi­ca­da.

El dis­cur­so de Eva Perón, el 17 de octubre de 1951, en el canal Encuen­tro.

Eva Perón, pelic­u­la de Juan Car­los Desan­zo, guión de José Pablo Fein­mann (1996)

San­ta Evi­ta, libro de Tomás Eloy Martínez. En el sitio Lec­tu­lan­dia.